Antivirus 2009
Acabo de terminar 10 horas de lucha para rescatar la laptop de mi esposa del famoso "Antivirus 2009", y me pareció una épica historia digna de ser escrita, pero, te advierto, si no te interesa los temas técnicos, tal vez este artículo te va a resultar aburrido.
Cuando Internet Explorer le informó que había un peligro potencial en su computadora y que necesitaba presionar OK para arreglarla, ella no dudó y convirtió la computadora en una caja misteriosa que me puso varias veces al borde de la desesperación en las últimas 24 horas.
Curiosidad personal
Hace años desarrollé una curiosidad por conocer cómo funcionaban los virus. Me gustaba reunirme con los muchachos del equipo de NAV (Norton Antivirus), en ese tiempo yo trabajaba para pcA (pc Anywhere), ambos productos del Grupo Peter Norton, y averiguar cómo funcionaban los virus, cómo se transmitían. Inicié mi colección de viruses, me gustaba analizarlos y tratar de adivinar qué dirección tomaría la siguiente versión. En los años que han pasado, me he encontrado con muchas computadoras infectadas, de amigos y clientes, y siempre he logrado "curar" la computadora. Nunca me han gustado las soluciones "fáciles", como restaurar a una fecha anterior porque siento que no he logrado conquistar el virus, y porque el restaurar no me da tranquilidad de haberme desecho totalmente del problema. Pero, les aseguro que en las últimas 5 horas estuve tentado a hacerlo.
No era tan fácil
Antivirus 2009 es un virus de la famlia de Antivirus Xp y Antivirus 2008, pero ha evolucionado bastante y los métodos que usan ahora para perennizarse son una obra de arte.
Desinstalar Antivirus 2009 fue bastante fácil, simplemente vas al panel de control y lo desinstalas. Pero, después de esto, me dí cuenta que el AVG fallaba la actualización. Intenté abrir la página de avg (http://free.grisoft.com) y me direccionó a otro lugar. Ah, dije, yo he visto esto antes. Fui a editar el archivo hosts para borrar las redirecciones y me dí con la sorpresa que el archivo hosts estaba limpio! Es decir, sólo la entrada de localhost. Para los que ya se perdieron, cuando uno entra una dirección de Internet, la computadora tiene que ir a un servidor a preguntar cómo llegar hasta el sitio que estás buscando. Si hay un grupo de sitios a los que siempre vas y no quieres que cada vez tu computadora los vuelva a buscar, los puedes entrar en el archivo hosts. El problema es que algunos virus editan ese archivo y agregan entradas para sitios conocidos (como los sitios de antivirus, Microsoft, Google, etc.) y los redireccionan a otros sitios donde tu computadora quedará aún más infectada que antes.
Subestimé al enemigo
Entonces, me dí cuenta de algo que algo no estaba bien...
1. nslookup retornaba la dirección correcta para avg.com
2. Internet Explorer me redireccionaba a otra página
3. ping estaba redireccionado también!!!
Ahora, cuando contemplé estos tres factores comprendí que esto es algo que no había visto antes. El hecho de que nslookup retornaba la dirección correcta pero ping no, era insólito. IE tiene muchos agujeros, pero no comprendía cómo podía afectar ping.
El problema no podía estar en el DNS (hosts o el servicio DNS client) porque entonces afectaría a nslookup, tampoco podía estar en IE, puesto que no podría afectar ping. Tenía que estar en algún lugar del IP stack.
Aún más curioso era el hecho de que al entrar a Google y buscar alguna idea, entraba a Google, pero los resultados que me daba eran sólo links lugares de dudosa credibilidad. Entendí que también estaba redireccionando google a algún otro servidor!
Desde otra computadora busqué referencias en lugares que no son tan públicos. Todos los resultados que encontré se referían a una versión anterior del Antivirus 2009, puesto que al intentar seguir sus instrucciones invariablemente fallaba.
IP stack
Intenté reconstruir el IP stack usando
netsh int ip reset resetlog.txt
Este comando resetea el interface IP por completo, básicamente removiendo cualquier componente o atributo que no reconoce. Muy útil para solucionar problemas relacionados a corrupción (intencional o no) del acceso a redes en general, y, lo más útil, escribe todo lo que ha hecho al archivo resetlog.txt. El log muestra que corrigió varias cosas, pero el sistema seguía malogrado.
DrWeb
Encontré muchas referencias al DrWeb Cure It (
http://www.freedrweb.com/) que clama curar el Antivirus 2009, intenté bajarlo, pero el virus impedía la instalación. La misma suerte siguieron Malwarebytes y, lo que me llamó mucho la atención, incluso una versión portable de malwarebytes (yo pensaba que el virus impedía la instalación basado en interferir con el servicio de intalación, pero aparentemente era mucho más inteligente y no dejaba a malwarebytes arrancar, aunque tuviera un nombre diferente). Inclusive, instalé malware bytes en una máquina diferente e intenté copiar los archivos (registrando los dlls y ocxs manualmente), infructuosamente, el virus terminaba las aplicaciones antes que pudieran terminar de levantar.
Registry
Fuí al registry y me dió el famoso error de "
El administrador ha deshabilitado la modificación del Registro", pero, como ese es un viejo truco, simplemente hay que usar gpedit.msc para cambiar el acceso. ¿Qué? gpedit.msc también está deshabilitado! Para corregir este problema había que escribir algo de código. Por si acaso, me metí a Google a ver si alguien ya lo había hecho y !Bingo! (
http://www.dougknox.com/security/scripts_desc/regtools.htm) y lo que es mejor... es un script, de manera que puedes leerlo y saber lo que va a hacer antes de ejecutarlo en tu preciosa computadora. Ok, logré rehabilitar el acceso al registro, pero al entrar... no había nada fuera de lo común allí. Busqué en todos los sitios conocidos (HKLM\Software\Microsoft\Windows\CurrentVersion\Run, etc.).
Autoruns
Usé una herramienta de sysinternals
autoruns que me ha sido extremadamente útil para eliminar otras pestes. Windows es un sistema operativo extremadamente complejo. En mis días de gloria (DOS ;), si querías saber lo que estaba cargado en el sistema ibas a dos archivos: config.sys y autoexec.bat. Nada podía cargar en el sistema si no estaba en uno de estos dos archivos. Inclusive, esto siguió siendo parcialmente cierto en las primeras versiones de Windows (siendo que corría encima de DOS). Pero hoy, hay cientos de formas de cargar cosas en Windows. Microsoft inicialmente ensayó con una herramienta llamada msconfig, que te ayudaba a ver lo que había en cuatro o cinco lugares desde donde se cargaban cosas en Windows, pero al final se rindió ante el poderío de autoruns. Autoruns es una herramienta escrita originalmente por
Mark Russinovich en su compañía SysInternals, que ahora ha sido comprada por Microsoft. Autoruns va en busca de las cosas que se cargan automáticamente en tu sistema operativo y las encuentra en más de una dozena de lugares. Aproveché para remover muchas cosas que se habían ido agregando con el tiempo, pero que no eran necesarias, logrando así que la computadora corra un poquito más rápido. Aún así, autoruns no pudo encontrar el motivo de mis problemas.
McAfee
Cansado y frustrado instalé el McAfee antivirus. Instaló, se actualizó (deben tener su número de ip en el código, en lugar del nombre), e inclusive pude hacer un barrido completo, pero no encontró absolutamente nada.
Rootkit
Entonces comprendí, era obvio que estaba enfrentándome a un Rootkit. Un Rootkit es un tipo especial de virus que alcanza el nivel máximo de acceso en una computadora y logra pasar desapercibido a la mayor parte de antivirus. Un Rootkit generalmente se instala como un driver (drivers corren en un nivel protegido del procesador con mayor acceso inclusive que el administrador del sistema), por lo tanto tiene acceso directo tanto al hardware como a la memoria y puede hacer cosas que una aplicación no podría (por ejemplo, puede impedir que cierto tipo de aplicaciones se instale en el sistema, o apagar ciertas partes de tu antivirus).
Era hora de actuar. Rootkits se instalan como parte del sistema y es muy delicado jugar con ellos, haces un pequeño error al tratar de removerlos y tu sistema operativo no levanta más. Empecé mi exploración utilizando RootkitRevealer de sysinternals. RootkitRevealer no cura nada, sólo revela posibles rootkits. Una de las formas que tienen los rootkits de ocultarse es crear nombres que empiezan con el caracter 0. Regedit y muchas otras herramientas no podrán ver esta entrada, pero el sistema operativo si. RootkitRevealer busca anomalías como esta y te presenta una lista de entradas en tu registro que no aparecerían con regedit. !Voilá! Una de estas entradas me llamó la atención... TDSS en la lista de interfaces de red. Fuí a un lugar en el que confío para información sobre viruses (
http://research.sunbelt-software.com/threatdisplay.aspx?name=Rootkit.TDss.Gen&threatid=414535) y !Sí! es un rootkit!!!
ProcessExplorer
Nuevamente, encontré varias páginas en google acerca de cómo malwarebytes era el único que podía curar este virus, sin embargo, yo ya había tratado aún cambiándole de nombre y no me había resultado, decidí hacerlo a mano. SysInternals tiene otra herramienta que me gusta mucho, ProcessExplorer. ProcessExplorer te permite mirar en detalle a todo lo que está sucediendo en tu computadora a tiempo real, algunos le llaman TaskManager glorificado, pero yo creo que va mucho más allá. Corrí el ProcessExplorer (a propósito, ninguna de las herramientas de sysinternals necesita ser instalada, sólo necesitas una copia del ejecutable y ya). En el ProcessExplorer fuí a buscar todos los procesos que estuvieran en memoria que contengan las letras TDSS en el nombre de alguno de sus archivos o librerías. Oh... encontró varios programas, incluyendo Explorer.exe, IExplore.exe, Hamachi.exe, Skype.exe, y varios otros. Al ir a mirar el detalle, ví que todos ellos incluían un archivo TDSSciou.dll. Con ProcessExplorer, no puede preguntar dónde está la imagen desde la que se levantó esta librería. Me dijo que estaba en C:\windows\system32. Qué raro, estaba seguro que había mirado allí. Fuí otra vez.
dir c:\windows\system32\tdss*.* ---- nada, pero esto es entendible... dir no encuentra archivos escondidos o del sistema, pero attrib sí, así que...
attrib c:\windows\system32\tdss*.* --- a attrib no se le escapa nada... Plop! Nada.
De todas maneras, ProcessExplorer tiene la capacidad de liberar un handle aún sin que la aplicación termine. Así que fuí de ejecutable en ejecutable que mostraba el uso de este archivo y liberé el handle. Magia! Tan pronto como liberé el último handle, dir c:\windows\system32\tdss*.* mostró cinco archivos, como por arte de magia. Decidí borrar estos archivos, pero hacer una copia primero, sólo por si acaso.
Al hacer la copia, McAfee inmediatamente los borró diciendo que eran virus!!! Qué gracioso, me hizo recordar al vendedor de veneno para pulgas que quería que agarres a la pulga y le metas un granito del veneno en la boca! Los archivos estaban allí, contaminando mi disco duro y eran cargados en memoria y ni McAfee ni AVG protestaron, pero en cuanto agarro al gigante, lo tumbo al suelo y lo estoy amarrando me lo quitan y se llevan la gloria de haber limpiado la máquina de mi esposa!
De todas maneras. Después de reempezar la máquina, la red volvió a su normalidad. AVG, McAfee y Malwarebytes se actualizaron exitósamente, y ahora sí, encontraron varias trazas que el virus había dejado por varias partes.
Acápite
La computadora está sana, más veloz que antes, mi esposa está contenta y ya me está guiñando el ojo. Qué más podría pedir!
Felipe viene del griego Philippos, que a su vez está compuesto de dos palabras Philos e Hippos, y se traduce "amigo de caballos". Aún que todavía no lo sabía, desde la niñez me encantaron los caballos. Recuerdo que mi papá nos llevaba a visitar a mi abuelita en las más altas sierras de Cajabamba y allí, montábamos a caballo. Al principio era difícil; no sabía si debía poner mi peso sobre el lomo del caballo, o sobre los estribos o ajustar las rodillas. No llegué a ser un experto jinete, pero nunca perdía la oportunidad de darme una vueltita en el caballo, la yegua y hasta en burro.
Durante la adolescencia con los boy scouts teníamos muchas actividades campestres, en una oportunidad, el Jefe, don Julio Chinchayán, nos llevó a una caminata a un lugar cercano a San Pedro de Lloc, no recuerdo si era en Jatanca o Mazanca. El conocía a alguien en el lugar y mientras se sentaron a conversar por un momento, nosotros aprovechamos para darnos vueltas en su caballo. Cada uno tomaba su turno, y pronto me tocó a mí. Estaba muy emocionado, tanto, que al subir no me percaté de poner bien los pies en los estribos antes que el caballo salga al galope. Cuando intenté meter mi pie en el estribo izquierdo, me dí cuenta que, poco a poco, me iba deslizando hacia la izquierda y perdiendo el equilibrio. Me incliné hacia adelante y me abrazé al cuello del caballo, pero seguía bajando hasta quedar colgado en el costado del caballo. No recuerdo qué pasó por mi mente en aquel momento, sólo recuerdo haberme aferrado, por mi vida, a mi amigo, el caballo. Pudo haber sido grave, pero el caballo, al fin, se detuvo y pude caerme graciosamente sin mucho daño.
Seguí participando de todas las actividades scouts; caminatas, fogatas, campamentos, competencias diversas, todos los fines de semana había algo diferente. Pero, quizás, la actividad de la que guardo más recuerdos fue un campamento, algunos años después, en Lache.
Los dueños de la hacienda, la familia Dominguez, nos prestaron un lugar en su terreno para hacer el campamento. Fue una semana llena de aventuras. En el día, haciamos competencias de nudos, de aprender cosas de memoria, de cocinar, de prender fuego, etc. En las noches hacíamos fogata, y cantábamos hasta quedarnos roncos... "Carrascal, carrascal, qué bonita serenata...", "guin gan guli guli guli guli huacha, guin gan gu, guin gan gu...", "yo soy scout, de corazón, acamparé, con emoción..." y muchas otras. Y luego venían los cuentos de ultratumba, los chistes y tanta camaradería. Temprano en la mañana, Yayo, el hijo de la familia Dominguez, me prestaba un caballo, y ambos ibamos a comprar el pan a un pueblo cercano (que ahora me imagino que sería el cruce San José). Yayo era todo un profesional montando a caballo, yo no tanto, pero me defendía.
Una tarde, cuando no había muchas actividades, Yayo me dijo, ¿vamos a traer las vacas? Nunca antes lo había hecho, no estaba seguro de qué se trataba, pero si algo sonaba como aventura yo siempre decía que sí.
El llevó un caballo y yo una yegua. Nos alejamos del campamento, habíamos avanzado como unos diez minutos cuando Yayo me propuso una carrera. Comenzamos a ir cada vez más rápido. El camino se estrechó en un punto hasta donde sólo había espacio para un caballo, y el caballo de Yayo llegó primero. La yegua topó ligeramente las ancas del caballo y éste se apoyó en las patas delanteras y soltó una tremenda patada con ambas patas posteriores. La yegua se levantó en dos patas y evitó el golpe. Yo inmediatamente me sentí mareado y comenzé a vomitar violéntamente. No sabía qué pasaba, pero todo me daba vueltas. Yayo, se dió cuenta que nos habíamos quedado atrás y regresó preguntándome ¿qué paso? ¿te mareaste montando a caballo?
No sé qué me pasa - contesté, puesto que no entendía lo que había pasado. Seguí vomitando por algunos minutos. Finalmente, me sentí un poco mejor y decidí continuar. Al apoyar mis pies en los estribos para continuar pegué el peor grito de mi vida. Aooooooo! sentí un dolor fuertísimo en la pierna y al mirarla me dí cuenta que se veía rara, y comprendí que la patada del caballo me había caído a mí. Una vez más, me abrazé al cuello del caballo y avanzamos a paso de tortuga, puesto que cada movimiento del caballo era más doloroso que el anterior, de regreso al campamento. Al llegar, los muchachos me ayudaron a bajar de caballo (no podía apoyar la derecha y si apoyaba la derecha no podía poner la izquierda en el suelo) y la sra. Dominguez me cortó el blue jean e intentó frotarme con una pasta negra que dijo que era buena, porque siempre le ponía a los caballos cuando se golpeaban! Al tocar la rodilla, me dijo "hijo, creo que te rompiste la rodilla". El hueso estaba fuera de su lugar y desde ese entonces tengo dos rodillas. Al día siguiente se acabó el campamento y regresamos a Pacasmayo. Nunca olvidaré la cara de mi mamá cuando me bajaron del camión con la rodilla entablillada con dos maderas y una soga burda.
A veces pienso, si así me tratan mis amigos (los caballos) ¿qué puedo esperar de los enemigos?
Me acabo de enterar, el Dr. Jaime ya nos dejó. Es inevitable, todos lo sabemos, aún así duele. El Dr. Jaime fue un símbolo de nuestro pueblo, como hombre, como profesional, como impulsor del deporte. Estoy seguro que para muchos fué algo más que eso. Nosotros vivímos un tiempo a espaldas de la "Clínica Barba". En muchas ocasiones recuerdo haber admirado las losetas durante mi espera al doctor (tengo una fascinación por la simetría). Podría contarles de la ocasión cuando le dijo a mi mamá, que dos versiones de una medicina eran prácticamente lo mismo, pero que me compre una de ellas porque era "mas rica para el niño"; o también de cuando hinchado y tornándome azul fuí llevado "de emergencia" a su clínica y me "curó" con una inyección de cloro-trimetón y luego me dió un tratamiento contra la alergia que me alivió del problema por los próximos diez años.
Pero, el evento más impregnado en mi mente es "la operación".
Debía haber tenido unos ocho o nueve años. Mi familia se había mudado a más o menos una cuadra de "la clínica", allí teníamos un patio interior donde mis hermanos y yo jugábamos a las escondidas, hacíamos excavaciones e inclusive en una oportunidad hicimos un campamento. Uno de los juegos que practicábamos era el famoso "frisbee", claro que el disco plástico todavía no había sido inventado, y tal vez hasta nosotros lo inventamos, pero de algún lugar habíamos conseguido un disco de madera. Era demasiado pesado y peligroso para tirarlo el uno al otro, así que pusimos dos barriles (recuerdan esos cilindros metálicos azules que servían para petróleo, kerosene, etc.) y nos escondíamos detrás de ellos. Básicamente, el juego consistía en esconderse detrás de los barriles, y esperar que el otro lanze el disco. Cuando el dísco chocaba contra nuestro barril, o cuando lo veíamos aterrizar cerca de nosotros, lo recogíamos y después que el otro se hubiera escondido, le lanzabamos el disco.
Este intersantísimo y elaborado juego fue nuestro pasatiempo en aquella tarde. Me tocaba estar escondido. Esperé y esperé y mi hermano Juan no lanzaba el disco. Al fin, cansado de esperar, saqué la cabeza para preguntar que por qué no lo lanzaba cuando PUM! el disco me golpeó en la frente y me abrió un corte de varios centímetros en pleno centro de mi frente. No recuerdo más, debo haberme desmayado.
Cuando desperté sentí luces muy fuertes en mis ojos, escuché voces que al principio no reconocí, pero más que nada, sentí las manos fuertes del Dr. Jaime en mi cara. Sus nudillos me apretaban y parecía estar haciendo algo muy serio. Ví algo que parecía como un ganchillo en su mano, lo ponía en mi cara y después jalaba, sentía como una presión y luego otra vez me ponía el fierrito. No entendí mucho. Pero no me desesperé porque, por un lado, no sentía ningún dolor, sólo presión, y por otro lado, podía escuchar las voces apacibles del Dr. Jaime y mi mamá, conversando con toda tranquilidad mientras él me "operaba". Le dijo a mi mamá que la cicatriz iba a quedar muy fea en medio de la frente, pero que él podía hacer una "estiramiento" para que quede oculta en la ceja. Dicho y hecho, sólo si me miras con atención y yo frunjo el ceño, te darás cuenta de la cicatriz que cruza mi frente pero que ahora vive tímidamente oculta debajo de mi ceja.
Gracias Dr. Jaime por su tranquilidad, su habilidad y su sabiduría.
Debe haber sido el año 1976 cuando Helion y yo fuimos a ver la película "Tiburón". El suspenso era tan fuerte que las muchachas gritaban y aún los jovencitos nos sentíamos un poco incómodos. Al terminar la película, fue imposible irse "derechito a la cama" como me ordenó mi mamá. Las imágenes del enorme tiburón seguían apareciendo, sólo que ahora me querían comer a mí. Al día siguiente, en la escuela, alguien me pasó la voz de que las olas estaban buenas. No recuerdo cómo salí, y no es por no incriminarme, pero a veces salíamos por la pared de atrás, pero la mayor parte de veces sólo teníamos que convencer a "Candadito" (el guardián del Raimondi) que ya no teníamos clase y nos dejaba salir calladito. Pasé por la playa, y en efecto, las olas estaban grandes y bien formadas. Fuí a cambiarme y me encontré con Helion. El tenía su propia tabla, yo no, pero nunca faltaba un buen amigo que me prestara una... tal vez fue Pepe, Edgar, Hugo o algún otro, la cosa es que conseguí una tabla y nos dirigimos al agua. Entramos hasta donde rompían las olas. Yo me quedé unos metros más afuera y Helion entró un poco más. Me senté en la tabla mientras braceaba para que la corriente no me lleve, como acostumbrabamos hacer mientras esperábamos la "serie". En eso escuché un grito: ¡¡¡Tiburóóón!!!
Helion no era muy bromista que digamos, pero en esta oportunidad no me gustó mucho que bromeara sobre ese tema, siento que todavía estaba un poquito conmovido por la película de la noche anterior. Continuó gritando mientras salía apresurado del agua. Yo sabía que era una broma, pero... ¿y si no lo era?
Seguí braceando tranquilamente hasta que algo hizo que mi corazón se paralizara. Con un sonido como de succión muy fuerte, y con un movimiento que recuerdo hasta el día de hoy como si pasara en cámara lenta, un pez más grande que mi tabla emergió del agua a menos de un metro de mi pierna derecha. Su cuerpo oscuro y brilloso, su aleta rota, su enorme tamaño... puedo cerrar los ojos y revivir el momento. Se elevó en el aire, pasó ligeramente sobre la tabla y se volvió a sumergir al otro lado, dejándome helado y sin habla por varios segundos, sólo para voltear y salir del agua más rápido de lo que canta un gallo. No era un tiburón, pero no importaba, la impresión fue tan fuerte que no volví al agua por un par de días. Nunca antes, ni después tuve un encuentro tan cercano con un delfín, pero éste tuvo que ser el día siguiente de "Tiburón".
Se veía viejo, y nunca ví a nadie regarlo, pero era un árbol grande, fuerte y majestuoso. En las tardes nos prestaba sombra, en la noche protegía a las parejas; pero en sus arrugas, este árbol acreditaba la larga historia de nuestro pueblo. Nos vigiló durante nuestro primer chapuzón de agua salada y quizás acarició antes que nadie las posaderas de las bellas pacasmayinas. En las Estampas de Pacasmayo, mi padre escribió que fue plantado alli por los años 40.
Recuerdo que de muchachos jugábamos con un fenómeno que nunca supimos explicar. Si uno hacía contacto entre un punto del árbol y un parte de la baranda del malecón recibía una leve descarga eléctrica que nos daba cosquillas. A veces uno de nosotros se sentaba en el árbol y otro en la baranda y tocábamos a algún desprevenido que pasaba por allí, sólo para reirnos de su reacción. Supongo que las raices del árbol, o tal vez la baranda, tocaban a algún cable subterráneo; pensándolo bien, tal vez era más peligroso de lo que nos imaginábamos, no lo sé, pero cuánto nos divertía.
Cuando regresé a Pacasmayo ví que muchas cosas habían cambiado, entre ellas, el pino del malecón ya no estaba!!! Oh no, quién vigila a los niños ahora! Ahora tengo que ir personalmente con mis hijos a la playa, y vigilarlos muy de cerca, y supongo que las parejas han tenido que encontrar otro lugar. También ví que han plantado nuevos árboles, ojalá duren para que algún día lleguen a ser tan fuertes e inteligentes como el pino del malecón y aprendan el arte de ser símbolos de Pacasmayo.

Fotos, fotos y fotos. El fotógrafo Luis Montero no sólo ha logrado capturar hermosas fotos, sino que además ha capturado el espíritu de nuestro pueblo; sus fotos reprensentan las cosas que nos hacen orgullosos y las que nos traen recuerdos.


Puedes encontrarlo en http://www.pbase.com/locozodiac/
Un 6 de Diciembre hace 20 años, Jenny y yo fuimos al Palacio Municipal de Trujillo. Iban con nosotros varios familiares y amigos, Will y Nancy, Isabel, el tío Adrián; de Lima vinieron Juan, Milagros y Esteban; mamá Grace de Pacasmayo. El encargado de la ceremonia le preguntó a Jenny si ella era la responsable por las heridas en mi cara -- unos días antes había tenido un accidente con mi moto, todos nos reímos. Edgar no llegaba y estabamos medios nerviosos porque Edgar debía traer los anillos. Los habíamos encargado como un mes antes a Edgar, porque él trabajaba en oro. Pero, a pesar de bastante insistencia, siempre nos decía: ya van a estar, ya van a estar. Finalmente nos dijo que los llevaría ese día... no llegó. Will y Nancy nos prestaron unos anillos para hacer la ceremonia.
No recuerdo mucho de lo que pasó allí. Jenny estaba hermosa con su vestido turquesa. Firmamos el libro.. hasta que la muerte nos separe.
Salimos a la plaza de Armas de Trujillo y Grace de Polo, Nancy de Polo, Milagros de Polo y Jenny de Polo estaban paradas lado a lado. Juan comenzó a bromear diciendo que ellas eran las señoras de Polo y él era el Sr. Polo.
Nos estabamos tomando algunas fotos en la plaza de Armas cuando llegó Edgar con unos anillos de fantasía porque no había podido terminar los nuestros!
Después nos fuimos todos al "Mini Chifa", que de mini no tenía nada, puesto que era el más grande, y más rico, de todo Trujillo. Ordenamos Kanlu-Wantan, y varios otros platos que nos encantaban.
Han pasado 20 años, cuatro hijos (sin contar los postizos) y muchas experiencias maravillosas. Gracias Jenny!
¿Qué es un pacasmayino?
Yo nací en el puerto, a menos de una cuadra de la plaza de Armas. Soy primera generación, ninguno de mis padres o abuelos nacieron en el puerto. ¿Soy menos pacasmayino que otros que tienen varias generaciones que los enlaza a Pacasmayo? Sólo pasé 16 años de mi vida en Pacasmayo, hoy tengo 43. He vivido más tiempo fuera de mi tierra que en ella. Mis padres ya no están con nosotros, eran los últimos vínculos familiares al terruño. Mis hijos nacieron a unos 5,000 kilómetros de Pacasmayo, pero si les preguntas, ellos dicen que son pacasmayinos... nunca han vivido allí.
Hace poco conocí a una chica en Durham y se emocionó mucho cuando supo que era de Pacasmayo, dijo que ella también, bueno, aclaró, su papá era de Pacasmayo. El mes pasado conocí a una muchacha en Lancaster y también estaba muy emocionada pues su papá era de Pacasmayo.
¿Qué tiene de mágico este balneario que nos tiene hechizados?
¿La playa? ¿La fábrica? ¿El Malecón? ¿Las calles pequeñas y culebreantes? ¿El saludo de todos los transeúntes (incluyendo besito)? ¿Los recuerdos de la niñez? ¿La reunión de compañeros? ¿Todo lo anterior?
No lo sé. Pero algo pasa en nuestro corazón cuando el colectivo baja por la Ladislao Espinar y se puede ver el mar. Algo así como "ya llegué", es "mi tierra".
Algunas personas me han preguntado qué quise decir cuando dije que tuve una hermosa experiencia en el Perú cuando fuí para el funeral de mi madre. Una semana después de su muerte escribí esto que hasta ahora no me he atrevido a publicar. Ojalá que este corto escrito pueda empezar a describir mi sentimiento.

Mi madre, Grace, cuando crecía en Camden, New Jersey, era una llorona. Todo le fastidiaba. Lloraba cuando la tocaban. Después de cumplir los 18 años, encontró paz y descanso en Jesús y su vida cambió. Fué al Seminario y se preparó para ir al Perú. Llegó al Perú en Enero de 1956 -- este Enero cumplió 50 años de trabajo en el Perú -- e inmediatamente fue a la selva para trabajar con la tribu de los "Machiwengas" -- un grupo de habitantes nativos de la selva del Perú, allá por Madre de Dios. Su meta de ayudar a traducir la Biblia al "machiwenga" no se pudo cumplir y fue a Trujillo, en la costa norte del Perú. Allí conoció a un pastor local, Octavio Polo. Después de unos años, ella trató de convencer a la misión norteamericana con la que estaba trabajando que Dios la estaba guiando a casarse con este pastor y continuar su ministerio en el Perú, pero fue rechazada en base a que casarse con un "nativo" era un pecado! Ella renunció a la misión y regresó al Perú como una señorita soltera, ya sin apoyo financiero de la misión, para casarse con Octavio. Cuando el misionero local rehusó bendecir su matrimonio, Octavio y Grace, no queriéndo causar problemas a la iglesia en Trujiilo, se mudaron a Pacasmayo donde empezaron una iglesia local, independiente y autónoma hace 47 años.
Pacasmayo era un balneario en la costa del Pacífico. Nosotros crecimos yendo a la playa dos o tres veces al dia. Correr tabla es como segunda naturaleza allí, y sucede 24x7x365. Recuerdo que algunas veces me escapaba de la escuela para ir a correr tabla cuando oía que las olas estaban buenas... durante el invierno! Nosotros, los hijos de Octavio y Grace, pensabamos que era el lugar más chévere del planeta.
Octavio y Grace vieron algo diferente. Ellos vieron una necesidad. Ellos vieron necesidades espirituales, sociales y culturales. No había una biblioteca funcional, habían serios problemas sociales, matrimoniales y faltaban consejeros... la gente necesitaba acercarse a Dios. Ellos hicieron una promesa, comprarían por lo menos un libro cada vez que recibieran algo de dinero. Si era poco dinero, sería un libro más pequeño. Poco a poco, su biblioteca creció hasta llegar a ser la más grande de la provincia. Estudiantes, desde transición hasta la universidad llenaban el salón. Cada tarde, 20, a veces más, personas se sentaban en la biblioteca y el zaguán, estudiando, leyendo, haciendo preguntas a mi papá. Recuerdo, inclusive, algunas veces que había gente fuera de la casa, esperando que una silla se desocupara.
En el otro cuarto, mi mamá enseñaba inglés a docenas de niños. Ella enseñaba tres clases a los niños durante el día y una clase para adultos en la noche.
Pero, el conocimiento no lo es todo, también teníamos diversión y competencias. Mis padres construyeron juegos de mesa, y, en las noches, gente venía a jugar ajedrez, damas, monopolio, ping-pong y rompecabezas para toda edad. No había Sudoku en ese tiempo, o estoy seguro que mi mamá hubiera creado uno diario para los niños del pueblo, como lo hizo con crucigramas, juegos de números y todo tipo de juegos con tarjetas. Para nuestra niñez, mi papá construyó todos nuestros rompecabezas de madera y mi mamá dibujaba las tarjetas para los juegos de memoria. Antes que descubriera la fotocopiadora, ella había dibujado a mano miles de piezas identicas de juegos de memoria para regalar a muchos de los niños del pueblo.
Cuatro veces a la semana, la casa se convertía en iglesia y la gente se congregaba para oir más acerca de Dios y de Su amor. Oh, cuánta gente conocí a través de los años en la iglesia. Gente con muchas necesidades, algunos luchando y otros cantando victoria; pero todos siempre recibiendo algún consejo de mi papá o mamá. Mis memorias más tempranas de mis padres son, ella sentada al instrumento musical y el enseñando la Biblia.
En 1988, mientras regresaba de nuestra casa -- ya para entonces yo estaba casado con Jenny -- el bus en que viajaba se chocó frontalmente con un camión pesado. Veintidos personas perdieron la vida. Mi mamá estaba sentada en la fila 6 -- que después del accidente era la fila de adelante, puesto que la parte delantera quedó completamente destrozada -- prácticamente todos los sentados en frente de ella perecieron esa noche. Cuando llegaron las primeras personas a la escena, ella estaba sentada con un pierna rota y el hueso expuesto, un brazo colgando, sus dedos destrozados, y sangre por todas partes. Pero, cuándo trataron de rescatarla, ella, que había tenido suficiente tiempo antes que llegue la ayuda para determinar la seriedad de la situación de las otras víctimas y la accesibilidad de sus ubicaciones, rehusó y empezó a dirigir el rescate. Varias personas me han contado, a través de los años, lo admirados que estaban de ver su fortaleza para planear y dirigir mientras estuvo sentada en la oscuridad. Con la mayor celeridad la trasladamos a Lima, al hospital Naval. Al llegar, ella todavía tenía manchas de sangre y multiples fracturas visibles por todo el cuerpo. Ese aspecto, hizo que uno de los doctores se sintiera muy conmovido y agarrándole la cabeza le preguntó: "¿Cómo estás, madrecita?" a lo que ella contestó "Muy bien! y Usted?".
Hace dos semanas, una persona de la iglesia en Pacasmayo me llamó y dijo que ella pensaba que mi mamá se estaba debilitando, pero que cuando trató de convencerla que haga algo al respecto, ella dijo "No, y no vayas a estar contándole a mis hijos". Llamamos al doctor de nuestra niñez y, después de explicarle un poquito la situación, le pedimos que le haga una visita social a mi mamá. El fue y luego nos dijo que ella estaba de maravilla. Un par de días más tarde, él nos llamó y dijo "olvídate todo lo que te dije, tu mamá es una santa y una gran actriz. No puedo decirles algunas de las cosas que ella no quiere que les cuente, pero sí les puedo decir que no le queda mucho tiempo de vida". Yo le dije que estaba planeando visitar a mi mamá durante el verano (nuestro verano en USA, Junio-Agosto) y él dijo, que ella no estaría viva para entonces. "Tal vez llegue a la semana santa". Eso fue el Miércoles en la noche.
El Jueves, ella enseño sus clases de inglés como de costumbre. En la noche, ella se reunió con los hermanos de la iglesia para darles lo que alguno me dijo que fueron las "instrucciones finales". A las 9 de la noche ella dijo "me voy a descansar" (ella no se acostaba normalmente hasta las 11 de la noche), los dejó a todos en la biblioteca, fué a su cama, se acostó y se quedó dormida. Fué a estar con su Dios a las 8:30 de la mañana siguiente, Viernes, durante su sueño.
Dejó una nota, en la que explicaba que tenía una misión que cumplir y se rehusaba dejar Pacasmayo hasta que la misión estuviera cumplida. Ella sabía que tenía cáncer terminal, pero había escogido no ser tratada para poder permanecer en Pacasmayo, trabajar hasta su último día, y ser enterrada en Pacasmayo, cerca de su iglesia amada y su querido esposo que le ganó la carrera al cielo por 356 días. Ella temía que si nos contaba, trataríamos de meterla en un hospital, o llevarla a Lima (no hay un hospital para el tratamiento del cáncer en Pacasmayo) y su trabajo sería interrumpido.
Después de su muerte, muchos me han parado por las calles (mientras iba de una oficina a otra, para terminar todos los papeleos) para contarme lo que Grace significó para cada individuo específico. Su vida había tocado a muchos. Cada persona en el pueblo tenía una historia de cómo ella había cambiado sus vidas, y querían asegurarse que yo lo supiera. Algunos me mostraron o mencionaron pañuelitos, bastones, juegos y muchos muchos consejos y otras memorias que habían "recibido" de ella, asegurándome que ella siempre estaría en sus corazones. La ciudad nos donó un lote en el cementerio para un mausoleo para mis padres, algo no muy común en este pequeño pero amadísimo pueblo.
Grace Wood fue la mejor madre que uno podría pedir. Ella y su esposo alimentaron nuestros cuerpos, intelectos y almas. No hay papel suficientemente grande para contener todas las maravillosas experiencias que cargo en mi memoria y en mi corazón.
¿La hemos perdido? Sólo si nos extraviamos de sus enseñanzas y ejemplo. Espero que hayas sido suficientemente paciente para leer hasta aquí y que su ejemplo te anime, de alguna forma, a vivir una vida de servicio a Dios y al prójimo, y hacer siempre, siempre lo correcto.
Que Dios te bendiga, a tí también, a través de su vida.